Día Mundial de la Obesidad
Martes, 04 de Marzo de 2025
4 de marzo
Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, fecha impulsada por la Federación Mundial de la Obesidad desde 2015 y apoyada por el Ministerio de Salud con el propósito de concientizar y promover soluciones efectivas ante esta creciente crisis sanitaria. Este año, el lema propuesto este año es: "Cambiar los sistemas para vidas más saludables", visibilizando la necesidad de abordar esta condición desde una perspectiva más amplia, que considere factores sociales, económicos, políticos y ambientales, en lugar de centrarse exclusivamente en las decisiones individuales.
La obesidad es una enfermedad multifactorial, influida por determinantes biológicos, genéticos y ambientales. La Dra. Paulina Fuentes, médico especialista en Nutrición Clínica de la Unidad de Asistencia Nutricional, explicó que la definición actual ha cambiado y ya no se basa solo en el índice de masa corporal (IMC), sino que se reconoce como una condición caracterizada por un exceso de adiposidad, con posibles alteraciones de tejidos u órganos, definiéndola de acuerdo a esto como obesidad clínica o preclínica. "Este nuevo enfoque fue recientemente redefinido por una Comisión sobre la definición y los criterios de diagnóstico de la obesidad, publicado en la revista The Lancet Diabetes & Endocrinology en enero de 2025", detalló la especialista.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Actualmente, 800 millones de personas en el mundo viven con obesidad y se estima que para 2035 la cifra ascenderá a 1,9 mil millones. En Chile, la situación es alarmante: la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 reportó que el 74,2% de la población tiene sobrepeso u obesidad, mientras que el Informe Mapa Nutricional de la JUNAEB de 2019, evidenció que más del 52% de los escolares presentan esta condición. Estas cifras posicionan al país entre los más afectados de América Latina.
Las complicaciones de la obesidad son diversas y afectan múltiples sistemas del organismo. Se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión, ciertos tipos de cáncer y trastornos musculoesqueléticos. "Además de las consecuencias físicas, la obesidad también impacta la salud mental, generando estrés, ansiedad y depresión, lo que dificulta aún más su manejo", agregó la especialista.
Por su parte, la nutricionista Claudia Pérez del Servicio de Alimentación, hizo un llamado a los profesionales del área: “nunca deberíamos juzgar al paciente por el peso que tiene, debemos entenderlo y apoyarlo en la generación del cambio”.
El abordaje de esta enfermedad requiere un enfoque integral que incluya estrategias de prevención, tratamiento multidisciplinario y políticas públicas efectivas. Esto implica promover una alimentación saludable, acceso equitativo a espacios para la actividad física, educación nutricional desde la infancia y una atención médica que considere los determinantes sociales de la salud. "Es fundamental transformar nuestro entorno para que facilite decisiones más saludables y permita combatir la obesidad de manera efectiva", concluyó la Dra. Fuentes.