Ya está instalado nuevo sistema de aire clínico en la TPC
Miercoles, 22 de Abril de 2026
Equipos renovados por vida útil y por nuevo Servicio de Quemados

Hace casi tres semanas arribó al hospital un moderno equipamiento proveniente de Estados Unidos. Se trata de una central de aire medicinal, una central de vacío y un estanque de oxígeno criogénico, sistemas de alta criticidad que permiten proveer de aire y gases clínicos a ventiladores mecánicos, nebulizadores, máquinas de anestesia y dispositivos Ecmo.
Ignacio Campana, ingeniero civil industrial y jefe subrogante de la Unidad de Desarrollo Industrial, explicó que “estos equipos son de categoría de súper críticos, porque de ellos depende el funcionamiento de otros dispositivos médicos críticos. Si alguno de estos sistemas falla, afectará inmediata y simultáneamente a la totalidad del equipamiento crítico instalado en el edificio, deteniendo el funcionamiento de servicios como Pabellón, UCI y UTI”.
El nuevo sistema destaca por su potencia total de 80 HP, la mayor capacidad instalada en un hospital del país. Funciona bajo la modalidad 3+1: tres compresores operando y uno en respaldo, que entra automáticamente en caso de falla o sobreconsumo, asegurando continuidad y confiabilidad en la operación. La renovación responde al cumplimiento del ciclo de vida útil del equipamiento
existente en la TPC, que ha funcionado de manera ininterrumpida durante más de 12 años. “La Torre empezó a funcionar el 2014 y ahora iniciaremos un nuevo ciclo con estos equipos que son parte del proyecto del Servicio de Quemados, que se suma al último piso de la TPC y requerirá contar con todas las líneas operativas de gases clínicos y sistemas de aire medicinal”, agregó Campana.
El ingeniero civil mecánico, Luis Belmar complementó que “estos equipos vienen a renovar la capacidad de gases clínicos del edificio por cumplimiento de su vida útil y mayor demanda por ampliaciones de sus servicios clínicos. Dado lo críticos que son, el objetivo es asegurar una operación segura y sin incidentes, para no afectar el funcionamiento del hospital ni la atención de los pacientes”, dijo el profesional.
La puesta en marcha y conexión de estos sistemas requiere coordinación con las unidades críticas del edificio. Para ello se han programado ventanas de trabajo con jefaturas clínicas, que implican cortes acotados de suministro de gases. Durante estas maniobras se utilizarán equipos de respaldo, como manifolds automáticos y cilindros móviles, para garantizar la continuidad de la atención y dejar el nuevo sistema en funcionamiento.
existente en la TPC, que ha funcionado de manera ininterrumpida durante más de 12 años. “La Torre empezó a funcionar el 2014 y ahora iniciaremos un nuevo ciclo con estos equipos que son parte del proyecto del Servicio de Quemados, que se suma al último piso de la TPC y requerirá contar con todas las líneas operativas de gases clínicos y sistemas de aire medicinal”, agregó Campana.
El ingeniero civil mecánico, Luis Belmar complementó que “estos equipos vienen a renovar la capacidad de gases clínicos del edificio por cumplimiento de su vida útil y mayor demanda por ampliaciones de sus servicios clínicos. Dado lo críticos que son, el objetivo es asegurar una operación segura y sin incidentes, para no afectar el funcionamiento del hospital ni la atención de los pacientes”, dijo el profesional.
La puesta en marcha y conexión de estos sistemas requiere coordinación con las unidades críticas del edificio. Para ello se han programado ventanas de trabajo con jefaturas clínicas, que implican cortes acotados de suministro de gases. Durante estas maniobras se utilizarán equipos de respaldo, como manifolds automáticos y cilindros móviles, para garantizar la continuidad de la atención y dejar el nuevo sistema en funcionamiento.