Hospital Clínico Regional

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Primer trasplante combinado hepatorrenal del HGGB

Miercoles, 10 de Junio de 2026

El día que Marcos Alarcón cumplió 58 años recibió el regalo más grande de su vida: un hígado y un riñón de un donante altruista. Vecino de Coronel, ligado al deporte y las comunicaciones, enfrentaba desde hacía años una colangitis biliar primaria y una falla renal asociada al síndrome de Berger. Cuatro años de hospitalizaciones, diálisis y paracentesis marcaron su vida y la de su familia.

Tras una larga espera, se convirtió en el primer paciente en recibir un trasplante hepatorrenal combinado en el Hospital Guillermo Grant Benavente y el segundo doble trasplantado de la institución. La cirugía, que se extendió por más de 13 horas, comenzó con el equipo de trasplante hepático y continuó con el renal. “Podía resultar mal, un sangrado (…) pero para mí fue siempre una perseverancia, una fe, una constancia de que todo iba a salir bien”, relató Marcos.

La intervención fue posible gracias al trabajo conjunto de los equipos de Cirugía Hepática y Renal, la Unidad de Trasplante y profesionales de Nefrología y Hepatología. La hepatóloga Marta Mac?Vicar recordó: “Cuando lo conocimos, ya tenía indicación de trasplante hepático, pero comenzamos a realizarle los estudios para el trasplante renal”. La nefróloga Alicia Fernández complementó: “Su calidad de vida estaba muy comprometida. Dependía mucho del hospital, con una condición que seguiría progresando”.

Los jefes quirúrgicos también destacaron el logro. “Estamos muy contentos porque es la primera vez que se realiza este tipo de trasplante en nuestro Hospital. No es habitual, pero contamos con toda la logística para llevarlo a cabo de buena manera”, afirmó el jefe del equipo de Trasplante Hepático, Felipe León. Por su parte, el jefe del Servicio de Urología, Esteban Arias, subrayó: “El procedimiento fue complejo y exigió un manejo cuidadoso en UCI. Hay que estar atento a las complicaciones derivadas del reemplazo de dos órganos”.

La recuperación de Marcos superó las expectativas. Desde la UPC Médica pasó a la sala 40 del Servicio de Medicina y, pocos días después, recibió el alta. Su esposa, Nancy Navarrete, expresó: “Han sido cuatro años muy difíciles, prácticamente sin vida normal, y hoy lo veo salir caminando. Como familia, me siento feliz y agradecida. Creemos que hubo manos divinas, pero también queremos agradecer profundamente a todo el equipo médico que hizo posible este doble trasplante”.

De regreso en Coronel, Marcos resume su experiencia con gratitud: “El trasplante cambia la vida. Me tocó vivir una experiencia maravillosa en el Hospital Regional de Concepción. El sistema público se la jugó y hoy puedo decir que soy un hombre trasplantado. Me da una alegría tremenda”, dijo tras regresar a su primer control, posterior al Día del Paciente Trasplantado, conmemoraro el 6 de junio.

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